Al limpiar nuestra piel retiramos impurezas, sudor, maquillaje; así dejamos la piel lista para recibir nutrientes, protección, incluso maquillaje y que este tenga la duración y permanencia que deseamos.
En la mañana limpiamos para retirar células muertas que la piel ha eliminado en su proceso normal en la noche y humectamos preparándola para nuestro día.
En la noche limpiamos para retirar sudor, contaminación del ambiente, maquillaje y nutrimos para brindarle vitaminas y péptidos de colágeno que estimulan su producción natural el cual tiene efecto antienvejecimiento.
Debemos aprender a limpiar y humectar de la manera adecuada desde los 12 años, ya que desde esta edad nuestra piel tiene necesidades especiales debido a los cambios hormonales que sufrimos durante estos años. Además si tenemos una condición especial tal como acné, resequedad, exceso de grasa, arrugas, manchas, buscaremos un tratamiento de acuerdo a nuestra necesidad.
Limpiar e hidratar debe ser lo mínimo que hagamos para cuidar nuestro rostro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario